Del papel al paperless: una hoja de ruta que operaciones sí adoptará
La tentación es digitalizar todo de una vez. En la manufactura regulada eso significa un ciclo de validación largo, un equipo de operaciones nervioso y un go-live que todos temen.
Una hoja de ruta que funciona empieza con una línea y un proceso de mayor dolor — normalmente el registro de lote — prueba el valor y se expande. Cada paso se valida, se capacita y se estabiliza antes del siguiente. La adopción viene del impulso, no del mandato.

